El pasado 5 de noviembre de 2025, el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) celebró una jornada técnica con motivo del 30 aniversario de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL). Tres décadas después de su aprobación, la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, anunció que 2026 será declarado Año de la Seguridad y Salud en el Trabajo.
La ministra destacó que aquella ley de 1995 supuso un antes y un después: introdujo una cultura preventiva y estableció la responsabilidad de las empresas en la salud laboral. Gracias a ese cambio de paradigma, las muertes por accidentes laborales se han reducido a menos de la mitad: de unas 1.500 en 1990 a 677 el año pasado.
Aun así, Díaz reconoció que “estas cifras siguen siendo muy graves y nos exigen actuar”, y pidió consenso a los agentes sociales para aprobar una nueva ley de prevención de riesgos laborales, más moderna y adaptada a los retos del siglo XXI.
¿Qué traerá la nueva norma?
Entre las principales novedades se prevén:
- Regulaciones más estrictas sobre agentes cancerígenos, biológicos y químicos.
- Actualización de los Valores Límite Ambientales.
- Mejora del cuadro de enfermedades profesionales.
- Refuerzo de la Inspección de Trabajo.
- Incorporación de una perspectiva de género que permita actuar con mayor precisión sobre los sectores más feminizados.
Además, se apuesta por usar inteligencia artificial y algoritmos al servicio de la salud laboral, dentro de la Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo 2023-2027.
Retos actuales: precariedad, clima y salud mental
Durante las mesas de debate de la jornada se abordaron los retos más urgentes: la precariedad laboral, los riesgos psicosociales, la infradeclaración de enfermedades profesionales y los efectos del cambio climático en los entornos de trabajo.
Especialmente emotivo fue el testimonio de Miguel Ángel González, hijo de un trabajador fallecido por golpe de calor, que recordó la necesidad de adaptar los entornos laborales a las altas temperaturas y nuevas realidades climáticas.
✊ Una oportunidad para reforzar la prevención
El INSST reafirmó su compromiso con una cultura preventiva sólida, alineada con la Agenda 2030 y la Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo.
Desde CGT, creemos que la declaración de 2026 como Año de la Seguridad y Salud en el Trabajo debe ser algo más que un gesto simbólico. Debe traducirse en medidas reales, en recursos suficientes para la inspección, en formación efectiva, y sobre todo, en garantías para que la salud de las personas trabajadoras esté por encima de los beneficios empresariales.
Porque la prevención no se celebra un año: se practica cada día en los centros de trabajo.
