¿Podrá jubilarse antes el personal de jardinería? El nuevo Real Decreto abre la puerta a los coeficientes reductores
El Gobierno regula el procedimiento para rebajar la edad de jubilación en actividades penosas o peligrosas. Un camino legal que abre expectativas para el sector, pero que exige demostrar científicamente el desgaste físico real.
El Consejo de Ministros ha aprobado el Real Decreto 402/2025, de 27 de mayo, una norma que regula el procedimiento para reconocer coeficientes reductores de la edad de jubilación en aquellas profesiones especialmente penosas, peligrosas, tóxicas o insalubres. Aunque esta noticia ha pasado bastante desapercibida, puede tener una enorme importancia para sectores como la jardinería, donde miles de trabajadores y trabajadoras desarrollan su actividad en condiciones especialmente duras.
La jardinería NO podrá jubilarse antes automáticamente con este Real Decreto. Lo que hace esta norma es establecer el procedimiento para que determinados sectores puedan solicitar ese reconocimiento si demuestran, con datos objetivos, que reúnen las condiciones exigidas.
¿Qué son los coeficientes reductores?
Los coeficientes reductores permiten rebajar la edad ordinaria de jubilación sin sufrir penalizaciones en la cuantía de la pensión. Ya existen desde hace años para colectivos muy específicos que han demostrado la excepcionalidad de su actividad:
Ahora, el Gobierno crea un procedimiento regulado para que otros sectores —entre los que queremos situar la jardinería— puedan solicitar y batallar por este mismo reconocimiento.
¿Qué profesiones podrán solicitarlo?
La norma no elabora un listado cerrado de profesiones. En su lugar, establece que podrán solicitarlo aquellas actividades que cumplan con criterios excepcionales de dureza y desgaste:
- Actividades excepcionalmente penosas, peligrosas, tóxicas o insalubres.
- Sectores que presenten elevados índices de enfermedad, incapacidad permanente o mortalidad derivados del propio desempeño del trabajo.
¿Encaja la jardinería en esos criterios?
Desde CGT creemos que existen argumentos muy sólidos para defender que sí. Las personas trabajadoras de jardinería están expuestas diariamente a numerosos riesgos que deterioran la salud a largo plazo:
Quien lleva treinta o cuarenta años realizando este trabajo en la calle sabe perfectamente que el desgaste físico acumulado no es comparable al de muchas otras profesiones que se desarrollan en oficinas.
¿Cómo se decidirá?
La gran novedad del Real Decreto es que ya no bastará con afirmar o protestar diciendo que un trabajo es duro. Habrá que demostrarlo científicamente mediante indicadores y estadísticas objetivas.
¿Quién puede iniciar el procedimiento?
Otro aspecto crítico es que las solicitudes no podrán ser presentadas de forma individual por los trabajadores afectados. Deberán ser impulsadas de manera colectiva por:
Una vez registrada la solicitud, se iniciará una larga andadura administrativa donde intervendrán la Inspección de Trabajo, el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) y la Dirección General de Ordenación de la Seguridad Social, antes de que una comisión de evaluación emita su veredicto. Si la resolución es favorable, el Consejo de Ministros deberá aprobar un Real Decreto específico para nuestro sector.
✊ Una reivindicación histórica: La postura de CGT
Desde CGT Jardinería Madrid llevamos años en primera línea denunciando la dureza del sector. Las temperaturas extremas, la vibración de la maquinaria y las cargas pesadas destruyen la salud a largo plazo.
No es aceptable ni humano exigir a un jardinero o jardinera que ha trabajado cuarenta años al raso seguir aguantando hasta edades cada vez más tardías bajo el pretexto de “retrasar la jubilación” mientras su cuerpo se rompe. La prevención de riesgos es prioritaria, pero cuando el desgaste es estructural e inevitable, el sistema público debe responder permitiendo una retirada a tiempo.
Tenemos una enorme responsabilidad: no basta con denunciar de viva voz; ahora nos toca recopilar datos estadísticos, partes de accidentes, informes de mutuas, enfermedades profesionales registradas e incapacidades para obligar a la administración a darnos la razón con los números en la mano.
Seguiremos defendiendo este derecho
La aprobación del Real Decreto 402/2025 no es una victoria final ni un cambio automático; es el pistoletazo de salida de una batalla técnica y sindical. Quien ha dedicado toda su vida a mantener los pulmones verdes de nuestras ciudades, soportando inclemencias climatológicas y manejando herramientas peligrosas, merece descansar antes de que el trabajo le arrebate la salud para siempre.

