Jubilación flexible: trabajar más años no puede ser la solución al problema de las pensiones
El Gobierno aprueba el Real Decreto 416/2026 para fomentar la compatibilidad de pensión y empleo.
El Consejo de Ministros ha aprobado el Real Decreto 416/2026, una nueva norma que modifica la regulación de la jubilación flexible y amplía las posibilidades de compatibilizar el cobro de la pensión con la realización de un trabajo. Desde el Gobierno se presenta como una medida para ofrecer mayor libertad a las personas jubiladas y favorecer un “envejecimiento activo”. Sin embargo, desde CGT Jardinería Madrid creemos que conviene analizar con detenimiento qué hay detrás de esta reforma y qué consecuencias puede tener para la clase trabajadora.
¿Qué es la jubilación flexible?
La jubilación flexible permite que una persona que ya está jubilada vuelva a incorporarse al mercado laboral y continúe cobrando parte de su pensión.
Hasta ahora esta modalidad apenas tenía acogida. El propio Gobierno reconoce en el Real Decreto que el número de solicitudes apenas había aumentado en los últimos años porque las condiciones resultaban poco atractivas. En lugar de preguntarse por qué las personas trabajadoras desean jubilarse definitivamente después de toda una vida cotizando, la respuesta ha sido reformar el sistema para hacer más atractivo seguir trabajando.
¿Qué cambia con la nueva normativa?
La reforma introduce varias modificaciones importantes:
Hasta ahora únicamente era posible compatibilizar la jubilación flexible con un trabajo por cuenta ajena. Con la nueva regulación también será posible desarrollar una actividad por cuenta propia, aunque con determinadas limitaciones. En algunos casos podrá compatibilizarse con el cobro del 25 % de la pensión.
La jornada compatible con la jubilación flexible pasa a situarse entre el 33 % y el 80 % de una jornada completa. En otras palabras, una persona jubilada podrá volver a trabajar una parte importante de la jornada sin perder totalmente la pensión.
La norma incorpora mejoras económicas para quienes esperen al menos seis meses desde su jubilación antes de reincorporarse al trabajo. En determinados supuestos podrán percibir un incremento del 15 % o del 25 % sobre la pensión compatible. Con ello el Ejecutivo pretende hacer más atractiva esta modalidad y aumentar el número de personas que permanezcan activas una vez alcanzada la edad de jubilación.
Las cotizaciones realizadas durante este periodo podrán servir para recalcular la pensión en determinados casos, especialmente para quienes accedieron anteriormente a una jubilación anticipada.
Lo que dice el Gobierno…
La explicación oficial es sencilla: vivimos más años, cada vez habrá más personas jubiladas y resulta necesario favorecer que quien quiera pueda continuar trabajando de forma voluntaria. El Gobierno sostiene que así se aprovecha la experiencia profesional de las personas mayores, se mejora la compatibilidad entre empleo y pensión y se contribuye a la sostenibilidad del sistema público.
Todo ello puede sonar razonable sobre el papel. Pero la realidad del mercado laboral español dista mucho de los despachos donde se redactan estas normas.
🌱 La realidad de sectores como la jardinería
En la jardinería, igual que ocurre en la limpieza, la construcción, la recogida de residuos o tantos otros sectores, hablamos de trabajos con una elevada carga física.
Trabajamos soportando calor extremo en verano, frío en invierno, esfuerzo físico continuado, utilización de maquinaria, manipulación de cargas, exposición al ruido y a productos químicos, riesgos ergonómicos y accidentes laborales.
Después de treinta, treinta y cinco o cuarenta años realizando este tipo de trabajos, la mayoría de las personas no sueñan con seguir trabajando unos años más. Lo que desean es llegar a la jubilación con salud suficiente para poder disfrutar de una vida digna. Por eso resulta difícil compartir el optimismo con el que se presenta esta reforma.
¿Es realmente una elección libre?
La gran pregunta es si las personas seguirán trabajando porque realmente lo desean o porque no tienen otra alternativa. Cada vez existen más pensionistas cuya pensión apenas alcanza para hacer frente al incremento del coste de la vivienda, la alimentación o la energía.
“En esos casos, hablar de ‘compatibilizar pensión y trabajo’ puede esconder una realidad mucho más preocupante: que miles de personas se vean obligadas a prolongar su vida laboral porque su pensión no les permite vivir con dignidad. Y eso no puede venderse como un éxito.”
¿Qué ocurre con el relevo generacional?
Existe además otro aspecto del que apenas se habla. Mientras se incentiva que personas jubiladas continúen trabajando, miles de jóvenes siguen encontrando enormes dificultades para acceder a un empleo estable.
El relevo generacional no debería convertirse en un problema secundario. Las administraciones deberían apostar por crear empleo digno, reducir la temporalidad y mejorar las condiciones laborales, en lugar de basar parte de la sostenibilidad del sistema en prolongar cada vez más la vida laboral.
✊ La posición de CGT
Desde CGT siempre hemos defendido un sistema público de pensiones fuerte, suficiente y solidario. La sostenibilidad del sistema no puede descansar únicamente sobre el retraso de la jubilación o el aumento de los años trabajados. Es necesario actuar sobre los verdaderos problemas:
- Salarios dignos que permitan cotizaciones suficientes.
- Lucha contra el fraude laboral y la economía sumergida.
- Eliminación de la precariedad y de la temporalidad.
- Reducción de la siniestralidad laboral.
- Mejora de las condiciones de trabajo.
- Refuerzo de los ingresos de la Seguridad Social.
Quien quiera seguir trabajando después de jubilarse debe poder hacerlo libremente. Pero nadie debería verse obligado a continuar trabajando porque su pensión no le permite llegar a fin de mes.
Conclusión
La reforma de la jubilación flexible amplía las posibilidades de compatibilizar empleo y pensión y ofrece mejores condiciones que la normativa anterior. Sin embargo, el verdadero debate no debería ser cómo conseguir que las personas trabajen más años, sino cómo garantizar que, después de toda una vida cotizando, cualquier trabajador o trabajadora pueda jubilarse con una pensión suficiente y disfrutar de un descanso merecido.

